Naming y logotipo — Así nace BokaVerde, un nombre redondo (en todos los sentidos). Porque lo rebelde aquí no es el diseño: es la idea: no ofrecer “una opción más”, sino cambiar las reglas del juego (de ahí poner la K en el nombre): ¿Por qué añadir una opción vegana a un menú cualquiera, cuando se puede hacer un menú entero vegano y que guste a todo el mundo?
Para el logotipo hemos colocado la boca en el centro —ese lugar sagrado del disfrute gastronómico— con unos labios que dibujan una sonrisa evocadora de ese momento sublime al saborear un buen plato: la simple satisfacción de comer bien. Y la marca la hemos dispuesto alrededor, como si cada letra fuese el pétalo de una flor.
Utilizamos el color verde que conecta con lo natural, lo sostenible y lo saludable, mientras que el naranja añade vitalidad, apetito y energía. Juntos forman un código cromático fresco y estimulante que abre el apetito antes incluso del primer bocado.