Premio Runner Up Best Brand Awards 2016 Mejor Marca de Oceanía
Premio Selección Anuaria 2015 al Mejor Diseño de Logotipo
Premio Anuaria de Oro 2015 Mejor Naming
Las delicias — Todo el mundo sabe lo bien que se come en el Mediterráneo. La dieta, los platos y los productos de esta parte del planeta son apreciados en todas partes. El empeño de Mónica Silva era importar las delicias mediterráneas a su nuevo hogar, Australia.
Ella tenía el sueño y nos pidió ponerle nombre, ponerle imagen, ponerle marca.
Como en casa — Desembarcar en el mercado australiano con productos mediterráneos requería una marca que transmitiera familiaridad y cercanía, que fuera sabrosa, que resultara divertida y con un nombre auténtico, estiloso y memorable. Debía tener carácter latino pero también ser entendible para el público australiano y acercársele con una sonrisa.
Así, propusimos el nombre Mamá Olé y el tagline “Goodies For Foodies”. El nombre era descriptivo de la personalidad, y el tagline, de la actividad de la empresa, la calidad de sus productos y, lo más importante, era claro y atractivo para un público muy amplio. Cada vez más, todos somos foodies. Porque, a fin de cuentas, ¿a quién no le gusta comer bien?
Dame pasión — La parte gráfica se desarrolló partiendo de una paleta cromática muy básica para imprimir una personalidad fuerte, llamativa y pasional: rojo, amarillo y azul. Se creó una tipografía ondulada, elegante y viva para el nombre, y se escogió otra de palo seco para el tagline. El logo se completa con el pictograma de una “mamá” trazada a partir de tópicos visuales muy reconocibles del estilo español más castizo, el atractivo del temperamento italiano, una tenue elegancia franco-mediterránea y una arrebatadora belleza greco-latina. El dibujo, la composición del logo y los recursos gráficos de la marca se moldearon también a partir de todos estos parámetros.
Marcando — La arquitectura y la voz de marca de Mamá Olé se construye alrededor de tres conceptos muy básicos y primarios pero poderosos: Good, Tasty, Fun.
Porque se trata de una marca buena (de buenos productos y de buen corazón), una marca sabrosa (que apela a nuestros instintos e invita a deleitarse) y, sobre todo, una marca divertida (porque comer tiene que ser una fiesta).
Queremos contagiar nuestro amor por el branding, y para eso, os contamos experiencias, hacemos debates, escribimos artículos… y os mandamos como mucho un email al mes con este contenido, que no queremos ser cansinos.